Los sueños de persecución son sueños angustiantes que nos generan un notable malestar. Pero algo nos están diciendo, y en nuestra huída no tenemos siquiera tiempo para pararnos a sentir y pensar qué puede ser eso que nuestro inconsciente nos quiere decir… Te explico en este artículo las bases del trabajo con los sueños y cómo entender los sueños de persecución para comprender lo que estos te quieren decir.
Cuando trabajamos con un sueño desde una perspectiva psicológica, tratamos de entender el sueño como un mensaje que habla de nosotros mismos. Este mensaje, que proviene de nuestro inconsciente, encierra llaves que, correctamente comprendidas, nos pueden ayudar a resolver problemas de nuestra forma de ser y funcionar actual, para abrirnos así las puertas a un estar más funcional, feliz y alineado con nosotros mismos.
A diferencia de la popular creencia de que para interpretar los sueños lo más necesario es consultar un diccionario de símbolos, lo cierto es que el sueño es una realidad mucho más compleja. Es verdad que pueden decirse algunas cosas generales sobre algunos sueños prototípicos, pero no son más que generalidades, porque sucede que cada sueño usa una simbología muy particular, contextualizada a la vida y momento personal del soñante, y por tanto cualquier generalización en la interpretación debe ser tomada con cautela. No obstante, en este artículo voy a explicarte una perspectiva usualmente certera, en muchos casos, a la hora de comprender este tipo de sueños de persecución, y que seguramente puedas encontrar en mucha concordancia con tu propia vida.
El enfoque que mantengo a la hora de trabajar con los sueños es un enfoque gestáltico, pero también con aportes de la terapia jungiana y del psicoanálisis. La columna vertebral del trabajo experiencial e interpretativo que se plantea aquí es la idea de que todos los personajes y elementos del sueño son distintos aspectos del soñante mismo. Es decir, que todos los conflictos que suceden en el sueño, por ejemplo entre dos personajes en una escena, son el reflejo de dos partes o aspectos del soñante que están conflictuando. Todo ello expresado de forma simbólica y velada a través del lenguaje metafórico de los sueños.
Si tienes en cuenta esta perspectiva que acabo de introducirte, detente un momento y trata de pensar qué puede significar un sueño de persecución. ¿Qué podría significar que algo o alguien te persiga? Bien, efectivamente, si todo lo que aparece en el sueño se refiere a ti misma, entonces cuando algo o alguien te persigue es en realidad una parte de ti que te está persiguiendo. Y ante esa parte de ti, en lugar de mirarla de frente, tomas una respuesta evitativa, ansiosa, y huyes con miedo.
Cuando la persecución conlleva violencia física: lidiando con la indignidad
En algunos casos, es posible que estas persecuciones deriven en enfrentamientos violentos, y a nivel de significado los personajes como tal puede que no encierren un significado demasiado hondo. Puede haber en estos sueños disparos, o riesgo de agresión física, incluso llegando a suceder. A veces, aquel que te persigue parece no tener mucho que mostrarte y es poco más que alguien violento que quiere dañarte. Este tipo de sueño puede ser una llamada de atención interesante a que valores el trato que mantienes contigo mismo/a.
Lo que este patrón de sueño podría estar reflejándote es una agresividad muy dura hacia ti mismo, en una relación de fuerzas muy desigual, en la que sólo puedes perder. Puede estar hablando entonces de la necesidad de conectar con tu propio empoderamiento, dignificándote, a pesar de cómo seas o los errores que hayas podido cometer. En una situación así, tan desigual y desempoderado, es como si hicieras lo que hicieras estuvieras condenado a ser completamente pisado, aniquilado, a sentir que no mereces, a sentirte con una baja autoestima. Pero esta situación contigo misma no debe ser aceptada. No puede ser que te hagas esto. Sin embargo, se huye porque no se tiene la fortaleza para poder enfrentar al enemigo, de forma que la misma arbitrariedad de su violencia pueda ser contestada con el dignificarse, manteniendo una robusta autoestima y aceptación de ti misma más allá de toda consideración o juicio.
Obviamente, es normal que cuando somos perseguidos sintamos ansiedad. ¿Reconoces también esta ansiedad del sueño como algo que experimentas en tu vida cotidiana?. Parece que en nuestra persecución de una mejor versión de nosotros mismos nunca podamos llegar al punto en que estemos a salvo para poder descansar. Son especialmente angustiosos los sueños en los que logramos refugiarnos en nuestra propia casa (símbolo de nuestro yo) y aquel que nos persigue llega hasta la puerta, amenazando incluso con la posibilidad de penetrar.
El policía interior al acecho: autocrítica y autocastigo desmedidos
Otra forma de violencia, quizás menos visceral, pero también muy generadora de ansiedad, es la que sucede desde la tiranía de los deberías. Ser acusado y perseguido por la policía, sintiéndote “mala” o “malo”, que has hecho algo terrible, delictivo, por lo que vas a ser castigado, puede estar aludiendo a una autocrítica muy dura contigo misma. En este caso, a diferencia del anterior, es una violencia legitimada y justificada por esos deberías que tienes, por esas leyes o valores que quizás sean sociales, pero que son violencia dañina, en definitiva.
La autocrítica no tendría por qué ser un problema y de hecho es necesaria, el problema es la inflexibilidad y la falta de comprensión y afecto de la que va acompañada. Equivocarse, o no hacer las cosas lo suficientemente bien, no debería conllevar un castigo, sino una comprensión mayor del problema. La autocrítica positiva debería servir para profundizar mejor en lo que te ha sucedido, desde el afecto, para encontrar las herramientas y recursos (que muchas veces en realidad ya tienes y no te has dado cuenta que tienes) para caer menos en ese error en futuras ocasiones.
Perseguidos por el revisor mientras viajábamos a nuestro destino
Vamos a poner un ejemplo más, con bastante consonancia a los anteriores apartados hasta ahora. En este caso voy a centrarme en otro tipo de sueño generador de ansiedad, donde el juicio y la autocrítica juegan papeles decisivos, también. Me refiero a los sueños en los que estamos realizando un viaje y huimos de la posibilidad de encontrarnos con el revisor, o incluso llegamos a ser perseguidos por uno de ellos.
El revisor vendría a ser la figura de autoridad en este sueño así como en el anterior sueño lo era el policía. En realidad, el personaje del revisor tiene un “sabor” similar al policía, pues en este sueño él es la autoridad y el que tiene poder, pero esta vez en el contexto de ese viaje que estamos realizando. El revisor es, en efecto, el que tiene la potestad de decidir que no eres “adecuado” y obligarte así a finalizar el trayecto hacia las metas a las que quieres ir.
Pregúntate entonces: ¿Te sientes realmente apto y preparado, así como merecedor, para “viajar” al lugar al que quieres ir? No disponer de billete es metáfora de la inseguridad en tu vida, de no sentirte preparado ante lo nuevo que la vida quisiera plantearte. La posibilidad de realizar con éxito este “viaje” es quizás una posibilidad con la que se especula, hasta que suceda el toparnos con el juicio que nos impone el revisor.
La importancia de profundizar en quién nos persigue en lugar de evitarlo
Te he mostrado tres posibles tipos de perseguidores, con distintas formas de violencia, pero puede haber tantos perseguidores como la creatividad de tu inconsciente pueda abarcar. En cada caso, el significado general del sueño puede diferir notablemente, incluso hasta el punto de cambiar su significado por completo.
En este artículo he puesto el acento en tres tipos de personajes perseguidores bastante habituales en nuestros sueños, con significados similares, que reflejan con distintas matizaciones un mismo denominador común: el de nuestras figuras paternas internalizadas (especialmente nuestro padre) y la severidad con la que nos trataron (y actualmente nos tratamos a nosotros mismos). De niños, ante ese adulto poderoso que podía ejercer incluso la violencia física contra nosotros. O, de niños, frente a ese juez siempre crítico que luego internalizamos como nuestro propio juez cuando somos adultos. Un juez que nos castiga y no nos hace merecedores de la tranquilidad y autoaceptación que realmente queremos.
Es interesante también que nos preguntemos si esa sensación ansiosa del sueño, sensación de miedo, es también algo que reconocemos en nuestro día a día con una sintomatología ansiosa provocada por nuestro propio juez interior. Un juez crítico que nos invalida, que nos incapacita, y ante el que en lugar de enfrentarlo con templanza optamos por huir. Así, tal como hacemos en nuestras persecuciones nocturnas, hacemos con nosotros mismos, sin enfrentarnos a aquellas voces que nos generan pensamientos y emociones negativas que tanto nos complican la vida.
Si te sientes identificado con la problemática descrita en los sueños de persecución y te gustaría mejorar esta importante cuestión a la que apuntan, para así mejorar tu vida, puedes entonces ponerte en contacto conmigo. Podrás trabajar con tus propios sueños y podremos abordar tu problemática también desde otras metodologías. Todo ello con el propósito de que puedas hacer un proceso de desarrollo personal, un viaje, que te lleve a un lugar de mayor bienestar al que quieres ir. Poder dejar de sentir esa ansiedad, ese no llegar a ser lo que piensas que deberías ser, y aceptarte más, confiando en tus propios recursos y en tu propia valía. Si lo deseas, podemos realizar de forma gratuita una sesión introductoria online, para que pueda valorar tu situación y conocerte mejor, así como resolver las dudas que puedas tener. Para ponerte en contacto conmigo, haz clic en el icono de Whatsapp que tienes abajo a la izquierda en la pantalla.
