Autoestima

La baja autoestima ni es tu culpa ni es algo que no podamos cambiar

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Tener baja autoestima es más común de lo que la mayoría cree. Esta problemática puede manifestarse en diferentes grados, llevando a niveles variados de sufrimiento emocional. La situación se complica aún más cuando intentas ser más positiva, confiar en ti misma, animarte y sentirte mejor, pero no lo logras. Al no conseguirlo, vuelves a experimentar la misma frustración y los mismos pensamientos negativos, sintiéndote aún peor y reforzando la mala imagen que tienes de ti misma. Este ciclo de intentar mejorar y fracasar puede retroalimentar, sin darte cuenta, tu baja autoestima y llegar incluso a sumirte en estados de ánimo depresivos.

En este artículo, voy a explicarte por qué no eres tan responsable como crees de tu baja autoestima actual, ni de este malestar que te ha acompañado durante tanto tiempo. Veremos de qué manera puedes empezar a tomar consciencia y trabajarlo.  

 

¿Cómo están tus niveles de autoestima?

Si tienes una baja autoestima eso significa que tienes una valoración bastante negativa o incluso muy negativa de ti mismo. Ahora bien, desde ahora mismo te anticipo una buena noticia: la forma en que te percibes está sesgada, y esa imagen de ti se corresponde menos con la realidad de lo que tú actualmente crees. No obstante, como consecuencia de esta mala autoimagen de ti, frecuentemente aparecen pensamientos y sentimientos negativos, que te hacen sentir muy mal y dificultan tu vida. La complicación más habitual son sentimientos de inseguridad debido a una falta de confianza en tu propio valor y habilidades propias, con frecuencia acompañados de ansiedad y que pueden llegar a derivar en una tendencia a habitar estados de ánimo depresivos.

 

Quizás seas consciente como muchas veces y, en ocasiones, sin darte cuenta, una dañina autocrítica aparece; y aunque lo intentes, es difícil pararla. No es una crítica constructiva, ni es tampoco una voz afectuosa ni comprensiva contigo misma. Además, puede que percibas también la otra cara de la moneda de esta autocrítica, que la puedes ver en la forma cómo influye en tus relaciones con los demás: si tienes tendencia a juzgarte mucho, es muy posible que tengas una sensibilidad muy grande a la crítica que los demás puedan hacer sobre ti. Esto con frecuencia da como resultado una importante afectación en las relaciones interpersonales, complicándolas, siendo la evitación del conflicto y la búsqueda de la aprobación del otro algo que se vuelve demasiado importante. 

 

Síntomas de ansiedad pueden ser también habituales en tu día a día, especialmente ante aquellas circunstancias en las que te sientes insegura (en el ámbito laboral, en la pareja, miedo a salir fuera…). Pensamientos negativos, sentir que no vas a lograrlo,… y, en ocasiones, comparaciones con los demás, a los que probablemente percibas también de forma sesgada, de forma idealizada, por encima de lo que en realidad son.  

 

Quizás no todas, pero sí bastantes de estas características y situaciones que acabo de mencionarte te resulten familiares. Hay que tener también presente que en lo referente a la baja autoestima, podemos considerar distintos niveles de gravedad y, por supuesto, cada persona es un mundo y probablemente no te identifiques con todas las características anteriormente citadas, ni ocurra que estén sucediendo en todos los ámbitos de vida.

 

 

Si tú no eres el causante de tu baja autoestima, ¿quién o qué realmente lo es? 

La primera idea que quiero transmitirte en este artículo es que este malestar y sufrimiento que te acompaña desde hace tanto tiempo atrás, no es culpa tuya. Para ello, es importante que indagues en las verdaderas causas de tu baja autoestima. Y el punto más importante que tienes que comprender con respecto a esto es darte cuenta que no mereces sentirte de esta manera; que mereces sentirte bien, sentirte feliz. Vas a ver que esta idea de merecimiento está muy ligada al hecho de poder liberarte de la culpa. Porque la culpa conlleva siempre la idea de un castigo. Así que, para empezar, está muy bien que te preguntes: “¿Si yo no soy el culpable de mi baja autoestima, entonces quién o qué realmente lo es?”, “¿Cuáles son las verdaderas y profundas causas de este malestar emocional que siento?”. Vamos ahora a responder a estas preguntas.

 

Si sufriste situaciones claramente traumáticas, como abusos y/o violencia física o sexual, es muy probable que ello haya dañado notablemente tu autoestima. En estos casos, cuando la violencia es tan explícita, puede establecerse entonces una causa muy clara del origen de la baja autoestima (aunque por lo general debamos ver este problema como multicausal). No obstante, a la hora de inspeccionar tu infancia, es muy importante que tengas en cuenta que hay formas de abuso y violencia psicológica mucho más sutiles que podrían haberte pasado inadvertidas y que tuvieron un impacto decisivo en tu autoestima. 

 

No tengas duda de que la negatividad de esa voz con la que con frecuencia te hablas se haya gestado probablemente en el seno de tu familia, desde tu infancia. Es frecuente que las personas con baja autoestima se hayan criado en entornos donde había una crítica excesiva o inadecuada, y con frecuencia se les exponía a mensajes negativos acerca de sí mismos y de sus cualidades personales. ¿Te suena? 

 

baja autoestimaEn ocasiones, la comparación (con otros niños, con hermanos,…) es también un “arma” que los progenitores utilizaron con frecuencia sin ser conscientes de los efectos negativos que esto tiene en la autoestima de los infantes. En todo caso, además de los mensajes negativos y creencias tóxicas que hayas tragado de niño, baja autoestima es sinónimo de no haber recibido un apoyo emocional adecuado, de forma que no pudiste desarrollar una imagen razonablemente positiva de ti mismo ni la suficiente autoconfianza para enfrentarte adecuadamente a los distintos retos asociados a las distintas etapas de tu desarrollo psicosocial. Hiciste lo que pudiste hacer; no podías hacer más. 

 

Me gustaría ahora que pensaras, en síntesis, acerca de la naturaleza de las causas de tu baja autoestima, tal cuál te las estaba describiendo. ¿Te das cuenta que hasta el momento hemos visto que principalmente el malestar actual que sientes se cimenta en situaciones de tu pasado, especialmente de tu infancia? Tu situación actual, la forma como te sientes, e incluso la forma como piensas y actúas, depende en gran medida de tu pasado; de lo que otras personas, tus padres, hicieron contigo. Otras personas que quizás no tuvieron la consciencia suficiente, no estaban suficientemente capacitados o, quizás, simplemente tenían buena intención en sus acciones aunque finalmente causaran un daño en tu autoestima. Sea como sea, date cuenta que tu malestar presente procede, en sus cimientos, de tu pasado y, más importante todavía, de cómo otras personas (principalmente tus padres) te trataron en el pasado. Eras una niña o un niño, no podías hacer nada, y no tenías responsabilidad por lo que sufriste y por lo que actualmente todavía sufres.

 

 

El presente como reflejo del pasado

Es importante por tanto que tengas en cuenta la forma como tus padres te han visto y cuáles han sido los mensajes que te han transmitido acerca de ti. Es importante porque lo natural es que, sin darte cuenta, hayas internalizado su voz y su mirada hacia ti. Me refiero con esto a que cuando somos adultos, con frecuencia nos miramos y nos hablamos a nosotros mismos de la misma forma como nuestros progenitores hicieron cuando éramos niños. Cambiando entonces el foco del pasado al presente, puedes observar y entender ahora que, de forma natural, si ellos te criticaron mucho, ahora tú te critiques también; si no confiaron en ti, ahora vas a tener muchas dificultades para confiar en ti misma; si no te vieron en tus cualidades positivas para apoyarlas, ahora tampoco puedes tú verte en ellas y, menos todavía, apoyarlas con convicción. 

 

baja autoestimaAsí que pregúntate: “¿Esta forma que tengo de hablarme, que en realidad no es mía, de dónde viene? ¿Quién en mi familia me decía estas cosas y de esta manera? ¿De dónde viene esta creencia, a quién de mi familia pertenece? ¿Es realista esta creencia?” Porque ahora viene la segunda parte, la parte donde sí podemos empezar a actuar para ser cada vez un poco más libres de este condicionamiento adquirido y deshacerlo, derretirlo, empezando a hacer posible, poco a poco, el darnos lo que no nos dieron. 

Lo que somos ahora no nos pertenece, está fuera de nuestro alcance, es el resultado de lo que hicimos y otros hicieron en el pasado con nosotros. Pero lo distinto que podamos llegar a ser y sentir mañana depende de lo que hagamos en el momento actual. Y se empieza con muy pequeñas cosas. Pequeñas cosas son muy poderosas. Una insignificante semilla se vuelve tallo y, regada convenientemente, se transforma en un robusto árbol.

 

Es posible sentirte mejor con la ayuda adecuada, con paciencia, viendo las cosas desde otra perspectiva y dándote amor; empezar a habitar otros lugares más cálidos, sólidos y seguros que están dentro de ti. Trabajar con tu diálogo interno, con aquellas ideas tóxicas y equivocadas que en realidad no te pertenecen. Empezar a cambiar la forma como te relacionas contigo misma, y con los demás. Plantar y regar las semillas que progresivamente se conviertan en tallos que den el fruto de ese cambio que te mereces. 

 

 

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16 comentarios en “La baja autoestima ni es tu culpa ni es algo que no podamos cambiar

  1. Sergio Rodríguez alonso dice:

    Me interesaría tener una entrevista

    1. Hola Sergio. Escríbeme un correo electrónico o bien, más fácil, haz clic en el icono de whatsapp abajo a la izquierda de tu pantalla para contactar conmigo y solicitarme esta entrevista.

  2. Marilene Gomes da rocha dice:

    Muy cierto Joaquín!!!
    Mil gracias 😊
    Es perfecto 👌 todo eso….

  3. Me parece muy instructivo para los que tenemos este problema,muchas gracias

  4. Muchas gracias por este artículo. Me ha servido de mucha ayuda. Intentaré ponerlo en práctica de ahora en adelante.

    1. Gracias por tu feedback Iván. Ojalá te vaya bien el ejercicio y si necesitas que hagamos un trabajo más intenso puedes contactarme. Es bien difícil conseguirlo solo.

  5. Que maravilla, enhorabuena, me has llegado muy dentro, has conseguido que me identifique con lo que has escrito, me vas ayudar más de lo que crees..

    1. Qué bien que haya captado tan bien cómo te sientes y lo que te pasa. Gracias por tu feedback.

  6. Maravilloso el blog! Gracias por tus palabras y por ayudarnos a través de sus conocimientos

    1. Gracias a ti Julio. Me alegra mucho saber que le sacas partido al blog y su amplio contenido.

    2. Hola
      Cuando haces un trabajo y siempre te queda esa inseguridad de si lo habrás echo bien. Estaría enmarcado en lo mismo?

  7. La autoestima es salud mental para mí. Me hago pajas mentales que me las creo a pies juntillas y no avanzo me estanco. Creo que soy mala persona y no sé percibirme de otra manera y mi inseguridad no me lo permite.
    Gracias por su atención

  8. Juan Manuel Valera Perez dice:

    Muy interesante, me identifico con lo hablado, espero que me sirva, pues estoy de bajón emocional y necesito superarlo, muchas gracias!

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