Biografía profesional

Estoy diplomado como terapeuta Gestalt por la escuela GestaltBarcelona, habiendo cursado la formación certificada por la Asociación Española de Terapia Gestalt para tal fin. Se trata de 4 años de formación intensa, teórica y práctica, que obliga también como requisito a todos los alumnos a pasar también por un proceso de terapia individual con un terapeuta cualificado. Y esto es así porque desde el enfoque Gestalt se considera fundamental haber aplicado primero en uno mismo la metodología gestáltica antes de ser capaces de facilitar el mismo proceso a los demás. 

Personalmente, tuve la oportunidad de llevar a cabo mi proceso personal de terapia individual con Jaume Cardona, en su momento codirector de la escuela, terapeuta Gestalt con más de 20 años de experiencia y un auténtico especialista en el trabajo terapéutico con sueños, del que aprendí su forma de trabajarlos. Puedo decir que mi propio estudio personal acerca de la temática de los sueños, en conexión a la orientación individualizada recibida y trabajo constante durante años sobre mis propios sueños, sentaron las bases para comprender cómo funciona el mundo onírico, pudiendo luego aplicar estos conocimientos y metodología a los sueños de las personas a las que he ido acompañando en sus procesos de crecimiento personal. 

Por otro lado, dispongo de formación universitaria, a pesar de considerarme por lo general muy autodidacta y crítico con las instituciones educativas actuales. Concretamente tengo un grado en Educación Social, y trabajé en mis primeros años con niños y adolescentes. Estos estudios universitarios suponen una profesionalización en la relación de ayuda y, de hecho, encajan muy convenientemente con los principios del modelo psicoterapéutico de la Gestalt y, en general, con las terapias humanistas de la segunda mitad del siglo XX. A diferencia del tradicional modelo médico – asimétrico, donde la figura de autoridad del médico convierte al paciente en un ente pasivo, receptor de una etiqueta diagnóstica y tratamiento – la terapia humanista plantea la relación de ayuda como un acompañamiento, en un marco más de tipo psicoeducativo y siempre partiendo de la simetría y horizontalidad en la relación terapeuta-paciente. 

La terapia que aplico, coherentemente con el modelo humanista en el que me formé, se basa también en una concepción holística e integral del ser humano, que subraya la conexión entre el cuerpo y la mente – el cuerpo habla el lenguaje de lo inconsciente, y con frecuencia habla aquello que la mente consciente calla. En este sentido, dispongo de una amplia formación y experiencia referida a la consciencia corporal y al trabajo con el cuerpo. Me dediqué desde mi pronta juventud durante casi 10 años a la expresión corporal por medio de la danza y teatro improvisados, para posteriormente derivar estos intereses hacia propósitos más introspectivos y terapéuticos. En este sentido, fui practicante de Tai Chi y Chi Kung durante 4 años, aprovechando este trabajo para adentrarme más profundamente en el estudio de la filosofía taoísta y la medicina tradicional china, que precisamente asume el trabajo con el cuerpo y lo energético como una importante clave para aquietar la mente, disolver bloqueos emocionales, mejorar la salud y propiciar el bienestar psicológico. 

En una dirección similar pero desde otra tradición espiritual, durante mis estancias en India y Tailandia, hace ya muchos años, tuve oportunidad de formarme en Reiki con la maestra Lata B. Mali, al tiempo que empezaba a interesarme en aquellos momentos en la investigación y trabajo con los centros energéticos o chakras. Por aquel entonces me iniciaba también en mi práctica meditativa. En los años siguientes, fui estudiante de budismo y practicante asiduo de sus técnicas de meditación por excelencia: Samatha y Vipassana. Realicé numerosos retiros de meditación Vipassana  tal como la enseña el maestro S.N. Goenka, una metodología que basa su trabajo en la observación ecuánime de la respiración y de las sensaciones corporales. Posteriormente y a lo largo de los años, fui personalizando mi práctica, abriendo esta milenaria técnica a otras influencias y a otras formas de meditar, que pusieran en primer plano la observación de lo mental y del yo en conjunción con el cuerpo y su aspecto energético. Con el propósito de ampliar mi conocimiento y evitar el dogmatismo, estudié y comparé de forma autodidacta durante años distintos aspectos teóricos y prácticos de las filosofías orientales, como los ya citados taoísmo y budismo, además de algunas filosofías hinduístas. Siguiendo la línea hindú, me inicié en la práctica del Yoga y, muy en particular, en el trabajo con el control de la respiración (Pranayama). He estudiado y practicado también Tantra, adentrándome en esta filosofía de corte más dionisíaco que trabaja con el cuerpo y con la aceptación de toda experiencia cotidiana. No obstante y en el extremo opuesto, destaco mi investigación y práctica del Gnana Yoga, por medio de la técnica meditativa de autoindagación (Vychara), tal como la propuso Sri Ramana Maharsi – uno de los máximos exponentes de la filosofía Vedanta Advaita – en un enfoque que profundicé en mi estancia en su ashram en Tiruvannamalai (India) y que seguí practicando e incorporando a mi propio estilo de meditación en los años siguientes. 

Extendí mis intereses en referencia al autoconocimiento propio de la filosofía oriental, para muy posteriormente adentrarme en la filosofía occidental, desde sus orígenes hasta nuestros días. De hecho, actualmente entiendo la terapia Gestalt como un punto de confluencia entre la sabiduría oriental a la que durante tantos años me dediqué y la filosofía occidental, presente en nuestro tiempo. De esta última, y en especial relación con la terapia Gestalt, he estudiado y recibido influencias de los principios de la fenomenología, la filosofía postmoderna y el feminismo. El psicoanálisis también ha sido fuente de inspiración y, en especial, los disidentes del psicoanálisis: C.G Jung y W.Reich. Del primero, he sido influido por su trabajo de interpretación de los sueños desde la perspectiva junguiana, así como la concepción de una psicología que coloque al ser humano también en su dimensión transpersonal. Del segundo, he estudiado y me siento influido por su terapia psicocorporal, con el trabajo sobre las corazas y tensiones musculares en relación a la constitución del carácter. Conozco y practico la disciplina de la bioenergética como una forma de yoga occidental, que fue desarrollado por su principal sucesor, Alexander Lowen, y que tiene como propósito deshacer bloqueos emocionales a través del trabajo con el cuerpo, restableciendo su flujo energético. 

Por último, me gustaría subrayar como influencia importante en mi forma de pensar y de entender la terapia, las enseñanzas e investigaciones del psiquiatra Claudio Naranjo – candidato a Nobel de la Paz y uno de los mayores representantes y difusores de la Terapia Gestalt en el mundo latino. He estudiado en profundidad y sigo estudiando su abundante bibliografía, muy en especial aquella referente al Eneagrama de la personalidad, con sus nueve tipologías principales de carácter, y siendo una metodología diagnóstica que tengo muy presente en terapia. En este sentido, me encuentro en la actualidad cursando el Programa SAT, que él mismo ideó y se imparte desde la Fundación Claudio Naranjo, que tiene como propósito acercar el Eneagrama y la psicoterapia occidental a la espiritualidad oriental, conformando así un modelo psicoeducativo capaz de transformar la consciencia individual y colectiva de nuestra sociedad patriarcal. 

Actualmente, además de dedicarme al acompañamiento terapéutico, sigo estudiando y trabajando en mí mismo, así como escribiendo y divulgando con el propósito de ayudar a los demás. Por un lado, lo hago por medio de este medio virtual, a través del blog de mi web, y por otro lado publicando y colaborando en la redacción de la revista de la Asociación Española de Terapia Gestalt, asociación a la cual pertenezco también como miembro. Como resultado de mi experiencia y con la intención de ofrecer un mapa que descubrirá importantes claves para el autoconocimiento y crecimiento personal, he escrito Las seis grandes emociones. Claves para la autogestión emocional, libro que muy pronto estará publicado y a la venta al público.